Pintura: Eva Navarro
Quién ha dicho que es condena
un infortunio en la vida,
no es más que otra zancadilla
que desnivela el camino.
Hay que enmendar el traspié
tras pegarse el revolcón,
recobrar el equilibrio
y del polvo librar bien.
Fijar la mirada al frente
animando envión mejor,
trazándose nueva senda
muy firme, a seguir andando.
No es la cima ni es el valle
la luz que guía nuestra meta,
el brillo vive en nosotros
y la meta es el camino.
© - Marysol Salval

1 comentario:
No es fácil cerrar etapas, pero no hay nada mejor para andar nuevos caminos.
Gracias por este poema para reflexionar.
Besicos
Publicar un comentario