Pintura: Pavel Guzenko (Ucrania)

Vio una flor inmarcesible

Vio una flor inmarcesible
que colgaba de mi estante
y la creyó real, buen refugio,
hacia allí viajó zigzagueante
buscando un claustro tranquilo.
Hoja jaspeada me parecía
sobre el satén de los pétalos,
marmórea, diáfana y frágil
marmórea, diáfana y frágil
en la flor su vuelo detuvo
para dormitar la helada.
para dormitar la helada.
Esperanzas y alegría
en el pecho me estallaron,
sentí que era un presagio,
un mensaje confortante
de mis dioses fecundos.
¡Qué epifanía me dio
la coloreada volátil
escapándose del frío!
pintaba con su templanza
este inviernal abatido.
escapándose del frío!
pintaba con su templanza
este inviernal abatido.
Se quedó días conmigo
la pequeña emisaria,
la pequeña emisaria,
y hoy salió por donde vino
trepando un rayo de sol
que entibiaba la mañana.
La miré salvar la ventana,
tan tranquila se marchaba,
no se dio cuenta la ingrávida
tan tranquila se marchaba,
no se dio cuenta la ingrávida
que llevaba entre sus alas
un anhelo mío, escondido.
Marysol Salval
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