Pintura: Sami Briss (Rumanía)


Discernimos un juego
una tarde cualquiera
por forjar el apego
y espantar el hastío.
Decretadas las reglas
y las piezas dispuestas
comenzó la partida:
Cada quien con sus fichas
de acuerdo a su talante
pero sin olvidar
sus propios objetivos,
hay veces en que hacemos
sólo un pequeño avance
como breve caricia,
y otras veces,un lance,
similar a un zarpazo.
una tarde cualquiera
por forjar el apego
y espantar el hastío.
Decretadas las reglas
y las piezas dispuestas
comenzó la partida:
Cada quien con sus fichas
de acuerdo a su talante
pero sin olvidar
sus propios objetivos,
hay veces en que hacemos
sólo un pequeño avance
como breve caricia,
y otras veces,un lance,
similar a un zarpazo.
Una suerte de envites
se tiende entre nosotros,
la táctica intermedia
o la atracción señuelo
a la que sigue el bloqueo
en aras de defensa
y luego una maniobra
que deja al descubierto.
E insistimos los dos
en ecuánime trance
barajando hipótesis
y pensando estrategias
en pos de un jaque mate
de conquista oportuna.
Amigos desde siempre,
y a ratos, dos amantes,
oscilamos el péndulo
de un lado para el otro,
continuamos jugando
por tiempo indefinido
una amistad versátil
o un amor perdurable
sentados frente a frente.
Marysol Salval
No hay comentarios.:
Publicar un comentario