Pintura: Vicente Romero (Español)

De vez en cuando, el amor
viene a anidar mi palabra
y lo hace con sencillez,
con la claridad de haber amado
plena y sinceramente
de la misma manera
como he ido por la vida.
Porque no me figuro
sin ese sentimiento que templa
firme el cuerpo y el espíritu.
El amor en tantas maneras
ha marcado mi camino,
he sido receptáculo y ofrenda,
necesidad y alimento,
plácido lago o impetuoso río.
He sido el amor mismo
cuando éste tocó mi corazón
y entró en él henchido
de promesa y resurrección,
y he sido muerte también
cuando en silencio y agonía
perdí su rastro en oscura cerrazón.
El amor ha sido así de sustancial
y preciso en mis caudales,
dulcísima semilla y sombrío sepulcro
en intervalos inevitables.
El tiempo inexorable avanza
entre florescencias o desiertos
para bien o para mal,
y el amor que es autónomo,
con sus propios impulsos
y quehaceres, seguirá
de vez en cuando anidando
mi palabra como lo hace ahora,
con sus propios impulsos
y quehaceres, seguirá
de vez en cuando anidando
mi palabra como lo hace ahora,
colmándome el corazón,
y marcando mi camino
de pasión, tristeza o paz.
de pasión, tristeza o paz.
Marysol Salval
Derechos reservados
No hay comentarios.:
Publicar un comentario