
Parece mentira, pero estoy sentada frente al ordenador, mis dedos en el teclado, y no se me ocurre nada interesante que escribir. Será que estoy pasando por un periodo de sequía mental. A veces, los que escribimos, nos parecemos a los cazadores que tienen que meterse en su escondite a esperar que algo se aproxime, o que recorren los campos para ver si otean algo que se ponga a tiro.
La mente es más rápida que la pluma y por esa razón escribir equivale a apuntar en pleno vuelo al ave del pensamiento, dar en el blanco y atrapar la idea en cuanto lanza su primer destello.
Hoy, definitivamente no es día de caza para mí. Tal vez mañana sea propicio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario