25.7.08

Alzheimer



Cuando llegué a casa la encontré animada, perfumada y peinadita. Sus ojos brillaban de alegría y sus labios lucían dulces y coquetos engalanados con rouge color carmesí.
¡Pero que linda!, exclamé en voz alta para que me escuchara bien.
- Hoy me bañé y me arreglé - me dijo sonriendo.
Te ves preciosa, le dije, y que bonito tienes el pelo, estás lista para una cita con un guapo caballero...
Ella, rió de buena gana...
Hoy, mi hija Mayra ayudó a mi madre a bañarse y a ponerse linda...

Estoy contenta.

3 amigos me acompañan:

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

bueno bien por ti...

María Angélica dijo...

Me gustó!!!
Cariños.

Marysol dijo...

Otra vez y María Angélica...
Muchas gracias por leerme...