Pintura: Gao Xingjian ( chino-francés)
Soledad
es una palabra herida
que me resisto a decir.
Enferma sin remisión
es esta palabra
que estoy mentando:
Soledad
fría, seca, despoblada
clama al fervor como mendiga;
la vuelvo a mentar:
Soledad
muda, vacía, oscura,
paloma presa de sí misma.
Pero hay otra
que también conozco:
Soledad
una joya, mil luceros,
un sitial para ensoñar.
Soledad
faro resguardado,
una torre, mundos escondidos,
momentos claros bendecidos.
Ambas en mí tienen un lugar
y forman parte de mi vocabulario;
crecí anudada a esa paradoja
como si antes de nacer
prepararan mi travesía…
Yo me he llamado
así o asá, qué más da...
Siempre, siempre
Soledad.
Marysol Salval

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