y éste solemne se asoma
amparado en mis palabras
y a tutiplén se desdobla
con sus ráfagas azules.
Ya invierno y si lo invoco
prosperan sus flores ambrosía
con aroma de esplendor
y se agita entrañable su luz,
mi voz que se tiende en poesía.
Al amor le basta ser nombrado
para embestir la bruma
con obstinadas candilejas,
y se torna río en un instante,
decidido y mágico, entusiasta.
El amor sólo se duerme
encogido entre las sombras
de ciertas amargas circunstancias,
mas no crea cimientos en la muerte,
si lo llamas, despierta.
En él, el mundo entero cabe
y da sentido a la hondura de vivir,
salva lo que el tiempo se devora,
justifica todo, incluso el sinsentido,
el amor siempre quiere ser nombrado.
Marysol Salval
y da sentido a la hondura de vivir,
salva lo que el tiempo se devora,
justifica todo, incluso el sinsentido,
el amor siempre quiere ser nombrado.
Marysol Salval

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