Pintura: Christiane Vleugels (Belgica).

Qué es poesía, me preguntó una niña,
y yo quise explicarle, abrir la caja del misterio,
quise llevarla al orbe del milagro,
al mundo donde se entiende el lenguaje de los pájaros,
de los árboles, de las nubes, de las piedras;
aunque éstos últimos sean mudos, le aseguré que hablan,
anhelan confesarse, contar sus secretos, rezongar.
Allí es donde viven los grandes que en realidad son niños
que a veces lloran, lloran siempre impacientes
por el instante mágico en que al fin volverán a reír.
Entre la risa y el llanto ellos permanecen
recogiendo bayas y semillas locuaces.
Quise que viera la ingravidez de las palabras,
que en verdad son volantines que los poetas encumbran
a pesar de la fuerza de la tierra que urge a bajarlos,
más ellos insisten en su vuelo fecundo,
sólo el hilo que los ata se puede ver en sus manos...
Le conté que ahí el sol tiene un romance con la luna,
que el gran amor que ambos se profesan
les permite oír los rezos de todos los seres.
que el gran amor que ambos se profesan
les permite oír los rezos de todos los seres.
Finalmente le dije que cuando a ese mundo se entra
es a través de una puerta que se abre de par en par
al fondo de uno mismo.
Ella escuchó mi explicación, y satisfecha me dijo:
¡Me encantan los cuentos! ahora cuéntame otro...
Marýsol Salval
No hay comentarios.:
Publicar un comentario