Pintura: Irmina Kalisz
Por suerte
las alegrías
hacen lo suyo,
encienden
lámparas de oxígeno
para ocultar la noche
y despertar al sol
en el centro del pecho.
.
.
Por ejemplo
cuando él me dice:
" hermosa"
y añade:
"te quiero"
entonces la dicha
dura todo el día
pues el amor me toca
con sus alas extendidas,
pero al ausentarse luego
inevitable,
inevitable,
la tristeza
oportunista llega
a tomar posesión
del sitial vacío.
.
.
Así me las voy arreglando,
apartando sombras
y recogiendo soles como monedas
en un orden ineludiblemente
extrínseco.
Marysol Salval
No hay comentarios.:
Publicar un comentario