Pintura: Jean Peské (Ucrania)

Me siento y escribo
y no puedo evitarlo,
perdón pido, perdon pido
por esta verborrea excesiva,
conato de poesía
conato de poesía
que ahuyenta las tristezas
y aplaca los espantos,
no sirve para otra cosa,
a quién le sirve, me pregunto,
sólo a mi que me siento y escribo.
Perdón por las palabras
que siempre me acompañan,
ellas saben desbravarme,
me siento y escribo
palabras que abrazan y acunan,
son padre, madre, hijas,
son amor amantísimo
que besa y acaricia,
me caso con ellas,
las quiero en la casa,
en mi cama,
cálidas bajo las sábanas,
erguidas sobre mis bosques,
fluídos en mis caudales.
Tan sólo palabras que socorren
con su propiedad terapéutica
y anti hipocondríaca
y anti hipocondríaca
inventando destinos y salvando universos,
palabras que son mirlos crepuscularios
y huelen a albahaca y a hierba buena,
a esa primavera que ya se ha ido...
y huelen a albahaca y a hierba buena,
a esa primavera que ya se ha ido...
Marysol Salval
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