(Soneto tridecasílabo con estrambote)
Pintura: Alejandra Woodcock
Primorosa una flor, al despuntar el día
sus corolas abrió en espera rozagante,
tal vez un picaflor la quisiera vibrante,
quizá fiel abejorro a ella elegiría.
Era aquella flor una dama muy coqueta,
la más presumida que en un jardín se viera,
por ella la fauna se entregaría entera,
se sentía bella la agraciada violeta.
Y así se pasaba, sus pétalos batiendo,
prendida al ramaje feliz bailaba al viento,
bullía el pistilo, los estambres luciera
aguardando al galán que le diera su tiento,
pero raudo invierno llegó con frío atuendo
y la bella no pudo seguir en la espera.
Liberó el cáliz del ramaje que la asiera
y aterida y exhausta desmayó su aliento,
triste la violeta, muy sola fue muriendo.
Marysol Salval
Derechos reservados
sus corolas abrió en espera rozagante,
tal vez un picaflor la quisiera vibrante,
quizá fiel abejorro a ella elegiría.
Era aquella flor una dama muy coqueta,
la más presumida que en un jardín se viera,
por ella la fauna se entregaría entera,
se sentía bella la agraciada violeta.
Y así se pasaba, sus pétalos batiendo,
prendida al ramaje feliz bailaba al viento,
bullía el pistilo, los estambres luciera
aguardando al galán que le diera su tiento,
pero raudo invierno llegó con frío atuendo
y la bella no pudo seguir en la espera.
Liberó el cáliz del ramaje que la asiera
y aterida y exhausta desmayó su aliento,
triste la violeta, muy sola fue muriendo.
Marysol Salval
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