Acrílico y collage sobre madera
de mi autoría
de mi autoría
Una dama fabulosa
nuestra tierra va orillando,
miremos sus ojos vastos
cuajados de plenitud,
al viento está saludando,
pañuelo de encaje blanco
agítase entre sus manos,
flirtea con las gaviotas
en veleidosa inquietud.
Es deber el preservarla
magnánima azul señora,
dos niños hay acunados
en sus brazos maternales,
por eso amable mitiga
el hambre de nuestros hijos,
de su vientre ella prodiga
en barcas de redes albas
beneficiosos bocados.
Procuremos protegerla
gran diosa patrimonial,
fecunda deidad tendida
que hermosea el litoral,
es el mar que baña Chile
desde Arica hasta la Antártida
y las islas… Madre ungida
de inapreciable caudal.
© - Marysol Salval
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