Siempre he de volver,
océano mío
a mis recuerdos
y a mi navío
para jugar con tus olas
que ahora inspiran mi canto.
Añoro el ulular de viento,
añoro el mar,
y su cadencioso movimiento.
Vuelvo a surcar tus aguas
poco a poco en mi barco
que navega alegremente
sordo a mi lamento.
Vuelvo porque me llama
el rocio salobre
que me brindaba tu aliento
que solía humedecer
mi rostro sin recato
en las noches de luna
y de mágico encanto.
Estos son los recuerdos
de un viejo marino
que desde joven surco los mares
ignorando que estaba escrito
regalarnos sus cantares.
océano mío
a mis recuerdos
y a mi navío
para jugar con tus olas
que ahora inspiran mi canto.
Añoro el ulular de viento,
añoro el mar,
y su cadencioso movimiento.
Vuelvo a surcar tus aguas
poco a poco en mi barco
que navega alegremente
sordo a mi lamento.
Vuelvo porque me llama
el rocio salobre
que me brindaba tu aliento
que solía humedecer
mi rostro sin recato
en las noches de luna
y de mágico encanto.
Estos son los recuerdos
de un viejo marino
que desde joven surco los mares
ignorando que estaba escrito
regalarnos sus cantares.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario