Ciudadana del mundo, de aqui y de allá. Enamorada de la vida y agradecida de Dios. Le canto al amor en todos sus matices.







9/30/2008


Busqué en el diccionario una palabra que definiera el desorden que hay en un sistema, y la encontré: " Entropía". Mi primera noción verdadera del efecto de la entropía surgió no hace mucho, cuando revisé la lavadora de ropa y vi que mi blusa azul se había vuelto morada, y mi ropa interior, rosada. Además la manguera del desagüe del agua se movió de su lugar, y el baño; donde está la lavadora, estaba completamente inundado. Me he dado cuenta que los artefactos domésticos y las hijas jovencitas, juntan sus fuerzas, las combinan, y crean la entropía. Los científicos han estudiado sobre la física de las partículas y su fusión, el código genético y la composición bioquímica de la sangre. Incluso, han intentado codificar el comportamiento humano. Sin embargo, en ninguna parte han explorado un asunto tan misterioso como el de los calcetines y su infinita capacidad para desaparecer. ¿Cuántas veces, a la tenue luz del amanecer, me he acercado al ropero, he abierto el cajón y me ha espeluznado el saber que en sus revueltas entrañas no habría de hallar jamás dos calcetines iguales? Una amiga me decía que los ganchos de alambre para colgar ropa, si se dejan solos en el guardarropa, se enredan, se aparean y se reproducen. Otro amigo decía que las sobras en el refrigerador se multiplican al cerrar la puerta. Si esto es verdad, se me ocurre que los calcetines podrían ser caníbales y que se devoran entre sí. El caso es que los calcetines desaparecen. Lo mismo ocurre con los lápices y plumas, y también con los ganchos de madera para colgar ropa. A veces creo que existe un sistema de Cosas más Grande, en el cual algún día se descubrirá que estos comportamientos, en apariencia disímiles, se corresponden. ¡Tal vez los calcetines sean en realidad la forma larvaria de los ganchos de ropa!!!!....A ustedes, amigos, ¿se les pierden los calcetines?

34 comentarios:

guillermo elt dijo...

Jajajajaja!!!... a mí, se me pierde hasta la cabeza. No creo que haya en el mundo nadie más despistado que yo. Si yo te contara... A veces me mosqueo conmigo mismo...Pero conozco alguien que... me va a la zaga, jejejejeje.
Sabes... en ocasiones veo... veo que no veo nada de nada, que parece como que a las cosas le salieran patas y escaparan de su sitio... jejejejeje.
Muy bueno el post... de verdad... me hizo poner una sonrisa, creciente, de principio a fin.
Besicos.

mikelbruno dijo...

Las medias que te faltan están en el cajón de mi placard, besitos.
Miguel Ángel Entropía ;=)))

Milla dijo...

Otra "sonrisa" creciente de este lado. Puede ser que sean larvas de ganchos de ropa (jajajajajajajajaja jaaaaaaa!!!!!! jajaja) Hace mucho tiempo que no leía algo tan cómico...

Pero hay otra hipótesis posible, Marita: la de los hoyos negros.

Por ejemplo, en la mesa del comedor de mi casa hay un hoyo negro. Cualquier cosa que permanezca allí por más de 120 minutos desaparece antes de dos horas y nunca vuelve a ser encontrada. Jamás. Es muy probable entonces, que los hoyos negros tengan algún tipo de conexión molecular o vibratoria con los calcetines y que estos, a su vez, por lo que tú planteas sobre los ganchos de ropa, den lugar a la formación de fenómenos que tienen todavía perpleja a la ciencia, como el Triángulo de las Bermudas. Después de todo, nadie sabe si la forma de los ganchos resulte nada menos que un símbolo construído en base a planos extraterrestres de triángulos que funcionan como pequeños hoyos negros que desde la oscuridad de los closets succionan a cuanto calcetín desprevenido pueden detectar....

Entonces, respondiendo a tu interrogante; de que se pierden, se pierden por pilas! Una cosa es cierta, en este Universo parece funcionar la ley aquella de la conservación de la materia o de la energía, así que en alguna parte tienen que haber "hoyos blancos" (o serían montañas blancas tal vez, o algo como anti-triángulos) que estén completamente llenos de calcetines huachos.

Definitivamente, un tema de gran trascendencia para las futuras generaciones.

Anónimo dijo...

Hola Marysol:
Muy bueno tú escrito y tú ingenio...
Veo que tu ropa en la lavadora se transforma, deberías estar agradecida, ya que cada semana
puedes cambiar el colores de tu ropa interior je je...
Un consejo: compra calcetines negros de la misma marca...
Un fuerte abrazo y paciencia….

Queiles dijo...

De todos es sabido que los calcetines detestan vivir en pareja,y a la menor ocasión aprovechan para huir y quedarse desparejados.Mi casa tiene mucho de entropía.
Besos

Marysol Salval dijo...

Hola, Guillermo, juro que soy muy ordenadita, y aun así las cosas desaparecen...En todo caso y a pesar de eso, me alegro muchísimo de haberte hecho sonreir.
un abrazo

Marysol Salval dijo...

Eyyy..Miguel Àngel, devuélmeme mis calcetines..jajaja Ahora ya sé a donde se van...Un beso

Marysol Salval dijo...

Jajaja, Milla, tienes mucha razón, eso de los hoyos negros no lo había pensado, pero seguro que existen y los blancos también!!
Besitos

Marysol Salval dijo...

Ay..Conra, cuando las hijas meten mano a la lavadora, ya ves lo que pasa...Y seguiré tu consejo, lo de los calcetines negros es una estupenda idea.
Te abrazo también, apretadito.

Marysol Salval dijo...

Hola, Queiles, es muy grat leerte. Pues asi parece, a los calcetines les gusta la solteria. Por desgracia, ese tipo de entropía hay en todas partes.
Besitos

Makeka Barría dijo...

Ufffff.... quién no sufre de entropía casera!!!
En mi caso se desaparece todo y aparece en la misma parte donde ya he buscado.
Cariños.

Marysol Salval dijo...

Hola, María Angélica: Te aseguro que a mi tambìén me pasa. :)Un abrazo

Lilyth dijo...

Marysol, primero he tenido que visitar al mataburros y re descubrir que era la entropía (jajaja) luego me acerqué sigilosamente al cajón de los calcetines para sorprenderlos en plena huida, pero no pude con ellos, todavía estan emparejados esperando el crudo invierno para desaparecer jajja
Puede ser que como estoy sola puedo controlar de mejor manera a esos bichitos del cajón, eso si, el resto de mis pertenencias no esperan al invierno, mientras mayor es mi necesidad de encontrar algo, mayor la dificultad de encontrarlo, me encanto tu post, he reído un montón mientras asentía con la cabeza, es cierto! es cierto! jajaja
Besitos

Merce dijo...

Jaja, El sistema se equilibra. La energía no se destruye, se transforma. Es probable lo que dices, aunque también es probable que est´n en otro lugar, o quedaran en el desagüe de la lavaora.
Dejaron e pasarme esa cosas cuando empecé a vivir sola,
jeje
Besos

Marysol Salval dijo...

Querida Lilyth: Siii, es totalmente cierto. Me alegro que te gustara el post. Me resulta grato hacer sonreir a mis amigos.

Querida Merce: Seguro que en el desague encontraré más de alguna, pero me inclino por los calcetines caníbales...Jajaja. Un abrazo a las dos.

Anónimo dijo...

Calcetines canibales, ropa que se mueve sola, celulares que desaparecen y tienes que llamarte a ti misma para encontrarlos debajo del sillon o entre los juguetes, y las llaves!!!!! Quien tiene la solucion para la perdida de las llaves? No hay llavero que sirva, que mantenga las llaves a flote o que cuando las llamemos aparezcan por arte de magia o sean como las alarmas de los autos con un quick quick que nos permita seguir el ruido hasta que las encontremos.
Al parecer no importa en que parte del mundo te encuentres, la entropia existe y por dios que te da dolores de cabeza!!!! Que viva el panadol! jajajaja

Marysol Salval dijo...

Jajaja, ay Silvita, ¿Cómo no va a haber entropía en tu casa con esos dos angelitos tuyos?..
Besitos, abrazos y muchos mimos para ti.

Principito dijo...

Pierdo algunas cosas y otras me pierden a mi. Lo curioso de la entropía (un vaso que se rompe no puede volver a ser vaso) es que se cumple también para las cosas del alma (las palabras dichas ya no pueden desdecirse).
Todo para evitar reconocer que hay algo muy misterioso en los calcetines.

Unknown dijo...

Hay una dimensión que a veces se vislumbra en noches de tormenta. Es un pliegue del tiempo donde aparecen tanto un pupitre de 1930, con su tintero de cerámica blanco y la lapicera de pluma "cucharita", como aquel autito de plástico que perdimos a los 9 años.
En cambio los calcetines suelen escaparse de madrugada. Si pones atención puedes verlos andar por alguna calle solitaria librandose de ciertos pies déspotas, que no es tu caso Marysol
Y te quiiero
REL

Dra Ziella.- dijo...

Amiga, solo he llegado para dejarte un gran abrazo,, aqui estoy como siempre estaré ante tu llamado, "la maga" nunca perderá el camino hasta tu casa... solo es que estos dias han sido como muy intensos,,, y restan tiempo para las poesias y las visitas, prometo volver muy pronto y disfrutar tus letras como me gusta hacerlo con espacio para meditarlas,,, prepara un té de amigas para mi proxima visita,,, un beso que cruza la cordillera!. te llevo conmigo.

Juan Antonio dijo...

Marysol

En el auténtico desorden que existe en mi casa, hay un cierto orden.

Los calcetines, por supuesto, viven su vida fuera de cualquier orden. Los compro por cientos, pero al poco tiempo, debo adquirirlos de nuevo. La verdad que deben estar jugando al escondite. He optado por comprarlos del mismo color, así nunca les faltará con quien emparejarse.

Y cuando busco cualquier cosa, no me aparece. Luego de mucho buscarlo, pido ayuda y está donde había mirado miles de veces.

Últimamente tengo todo más controlado, cuando se me pierde algo, me concentro y digo que va a aparecer. Si no lo encuentro en pocos minutos, espero un poco más y al fin llega a mis manos, sin esfuerzo alguno.

Parece que mi mente está tomando poder superior a las cosas que se quieren ocultar de mi vista.

¡Probablemente me están tomando respeto!, como diciendo:

-Con Juan Antonio no se puede jugar, dejémonos de boberías, por si acaso.

Un abrazo.

Pato´s dijo...

Muy buen post!!

Es cierto la medias se pierden y raro que las vuelva a encontrar y más cuando hay chikos en la casa , jajaja..

Bessitoss Marisol :-) ..

RAMPY dijo...

Bueno, a lo mejor el calcetín macho se "calzó" a la calcetín hembra , y se fueron a otro lugar más tranquilo a criar sus calcetinitos, para que no se "calcinaran" por el efecto de la lavadora.
Besotes
Rampy

Unknown dijo...

Pues me ha parecido una gran idea, y una buena historia.

Yo he buscado mi palabra para hoy, la que me define:

alzado: Dicho de una persona: Que ha dejado de concurrir, temporal o definitivamente, a un lugar que solía frecuentar. Más usado en el castellano-cubano.

Ya no cierro más bares!!

Un saludo.

Silvia García dijo...

Marysol, encantadora tu entrada, con que facilidad y desde que lugar, puedes hacer salir una sonrisa a quién te lee, sin necesidad de recurrir a palabras burdas.
Mi entropía mayor se da parece, en la cocina, la pérdida constante es en tenedores, cucharitas y cuchillos, como si salieran todos de jarana a ser su vida por ahí, o será que van a parar al tacho de la basura? lo cierto es que dos por tres tengo que andar comprando nuevos, casi casi que ya estoy pensando en cambiarlos por los de plásticos descartables, (que ya hay algunos)
Mi otra tema como leí por allí, son las llaves.
Un besote enorme y que estés bien

Manuel dijo...

hay fenomenos paranormales en nuestra vida cotidiana aún sin resolver...

Nohe G. dijo...

Sin ir mas lejos....he perdido el par de calcetines que mas carinyo le tenìa, mis calcetines de rombos de colores marrones y verdes. Una lastima.

Have fun

Marysol Salval dijo...

Cuánta razón tienes, Principito. no importa la entropía de las pérdidas. La peor es la de las palabras mal dichas o las que sobran.
un abrazo, y muchas gracias por la visita.

Anónimo dijo...

Yo no recuerdo cuando usé por última vez dos calcetines iguales.El gran secreto de los objetos que llamamos inanimados es que no lo son. Tienen patitas, en realidad.Cuando no los vemos, se divirten escapándose a lugares inimaginables.Cuando se aburren se nos aparecen, y nosotros ingenuamente pensamos que los hemos encontrado.

¿Dónde habré puesto el lápiz?

Marysol Salval dijo...

Hola, querido Roberto: Esa dimensión donde están nuestros objetos queridos la conozco bien. Pondré atención para ver a los calcetines huidizos, tal vez logre convencerlos para que no me abandonen.
Gracias por el cariño, es recíproco.

Querida Ceci: Lo más importartante es que pasaste. Tendré listo el té y una tarta para cuando vengas nuevamente.
Te quiero mucho

Marysol Salval dijo...

Jajaja, Juan Antonio: Tienes toda la razón, hay que hacerse respetar incluso por los calcetines.
Un besito


Hola, Pato´s: si hay chicos y chicas en casa hay que tener paciencia, tendremos entropía para rato. Besitos

Marysol Salval dijo...

Hola, querido Rampy: Habrá que esperar a que los calcetinitos crezcan :) Besitos, amigo

Estimado Javier: Haces muy bien, que los bares los cierren otros. Un beso y gracias por venir.

Hola, estimada Silvia: Gracias por tus palabras. Tambien me pasa con los cubiertos, ¿no será que se esconden en el mantel y luego nosotros al sacudirlo los tiramos por error? Besitos con cariño

Marysol Salval dijo...

Hola Manuel: Es un placer saludarte y muchas gracias por la visita. Tienes razón, hay muchos sucesos en la vida que no podemos explicar. Un abrazo

Marysol Salval dijo...

Estimada Nohelia: Siento mucho lo de tus calcetines especiales, a veces no nos queda más que conformarnos. Besitos y que estés bien.

Hola Jusamawi: Me da mucho gusto que te animaras a escribirme. Es asi, los objetos vienen de otra dimensión y aparecen y desaparecen cuando les viene en gana. Un abrazo y nos leemos.