Ciudadana del mundo, de aqui y de allá. Enamorada de la vida y agradecida de Dios. Le canto al amor en todos sus matices.







6/15/2008

Confianza



Me encanta contemplar la mirada de los niños, ellos son sinceros, nunca mienten.

Una sonrisa de felicidad significa eso, felicidad, no hay otros mensajes escondidos.

Los adultos vamos perdiendo esa forma diáfana de mostrarnos como somos y de expresar lo que sentimos.
Es importante que volvamos a retomar ese camino para escuchar a ese niño que está dentro de nosotros, que busca confiar, que busca bajar por el tobogán del arco iris para ser feliz o llorar si es preciso para expresar la pena y dejarla marchar.

Confiar en alguien es darle todo lo que somos para que lo guarde en el corazón y siempre lo respete.
Confiar en nosotros mismos es ahuyentar los miedos a ser lo que somos y manifestarlo.

Cuando se pierde la confianza, viene el caos, las dudas, la intranquilidad, la inseguridad, se sufre mucho.
Cuando se confía, se libera el alma y se navega en total libertad.


"Seamos como niños, que el más pequeño es el más grande".
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1 comentario:

Marysol Salval dijo...

Me gustaría ver el mundo con ojos de niño, ¿Saben por qué?

Porque los niños creen en el amor, en la hermosura, en la magia; significaría ser tan pequeño que los duendes pueden acercarse a cuchichear a tu oído; significaría transformar las calabazas en carruajes, los ratones en corceles, lo ruin en sublime, la nada en todo, pues cada niño lleva en el alma su propia hada madrina....